Tómate un café contigo mismo

Seas quien seas y te dediques a lo que te dediques, tienes una sola cita que debería ser ineludible en tu agenda: una cita contigo mismo.

Busca en tu calendario veinte minutos de tu tiempo. Elige una cafetería, un parque o un lugar que te guste especialmente, pero fuera de tu casa y de tu trabajo.

Te recomiendo apagar cualquier dispositivo electrónico para evitar interrupciones. Coge papel y boli. Reflexiona brevemente sobre estos puntos: ¿cómo estás?, ¿cómo te sientes?. No deberías dedicar más de diez minutos a esta reflexión.

Pasa entonces a la pregunta clave: ¿qué es lo que quieres?

Debes escribir lo que quieres realmente, sin censura, sin pensar, en qué dirán los demás, en si es posible o no. Deja salir franca y libremente LO QUE QUIERES.

Ahora no nos interesa saber ni cómo ni cuándo lo conseguirás, ni los pasos a seguir, así que no pierdas tiempo ahora en estos detalles.

Debes ser muy sincero y tener claro qué es lo que quieres TÚ y no otras personas de tu entorno. Si lo que escribes te da pudor, te pone nervioso o te produce cierta sensación de miedo o vértigo, seguramente vas por buen camino. ¡Adelante!, ¡sin miedo!, ¿Qué quieres tú?, ¿Qué es para ti una vida 10?

Sólo tú sabes qué es para ti el éxito, hay muchas versiones del éxito: puede ser más tiempo libre, viajar más, tener más dinero, una profesión que te realice…

Al describir lo que realmente quieres, debes ser muy específico, cuantos más detalles, mejor.

Si te resulta difícil empezar a escribir, aquí te ofrezco algunas preguntas que pueden orientarte. Puedes descargarte este PDF.

No tienes por qué utilizar este modelo, puedes hacerlo en tu libreta preferida o en hojas sueltas. Pero sí es importante que lo escribas a mano y no a ordenador.

Si realmente has dejado salir tus pensamientos sobre lo que de verdad quieres, te sentirás motivado, expansivo, más libre. Y lo más importante, como leí hace tiempo en algún sitio: “¿podrías hacer un puzzle de 10.000 piezas sin ver la foto final?“ Seguramente la respuesta es no. Tras este café contigo mismo, ya dispones de tu foto final, así que sólo te falta colocar las piezas.

Fija tus objetivos y multiplica tu motivación

comer un elefante

grandes objetivos

Sabemos que las metas, sean más o menos ambiciosas, son una gran fuente de motivación. Pero es imprescindible que el camino hacia nuestra meta, pueda dividirse en objetivos alcanzables. Por eso hoy vamos a centrarnos en cómo fijar objetivos de forma eficaz.

Cumplir tu primer objetivo, por pequeño que sea, te llenará de energía y te dará más motivación de la que puedas imaginar.

Cuando fijes tu meta ten en cuenta los siguientes puntos:

  • Sentido común: ni te pases, ni te quedes corto, es decir, no te autolimites en la fijación de tu meta, ni intentes algo humanamente inalcanzable.
  • Imagina que tuvieses que comerte un elefante, lo que harías es cortarlo en trocitos pequeños. Haz lo mismo con tu meta, divídela en pequeños objetivos, mucho más fáciles de digerir.
  • Cada objetivo tiene que ser concreto y claro, no puede ser abstracto.
  • Piensa tranquilamente y escribe tus objetivos.

Pasos a seguir:

1.- Pregúntate ¿por qué? Quieres lograr tu objetivo o tu meta, es importante que te hagas esa pregunta ya que así encontrarás también el cómo lograrlo. Si tienes suficientes motivos podrás hacer cualquier cosa.

Si tuvieras que rodear la península Ibérica andando, dirías que es muy difícil. Suponiendo que el premio por ello fuese la cura contra todo tipo de cáncer para todo el mundo, dirías: ¡claro que soy capaz!

El motivo debe ser más emocional que racional ya que las emociones mueven la voluntad más que la razón.

2.- Créetelo. Si tú no te crees que lo puedes lograr serás tu peor enemigo, sin saberlo, así que debes estar convencido.

3.- Escribe tus objetivos. Escribir tus objetivos en un papel, de tu puño y letra, puede ser la diferencia entre lograrlo y no.

Al escribirlo tu mente se enfocará en ello, le darás la importancia correcta y funcionará como si subrayaras de rotulador fluorescente tus pensamientos. El subconsciente actuará como un imán a tu objetivo, prestando más atención a aquellas ideas que te sirven y descartando la que no están en línea con tu objetivo.

¿No te ha pasado nunca que el modelo de coche que te has comprado o las zapatillas exclusivas que querías, de repente las empiezas a ver por todas partes?.

Al escribir tus objetivos, le estás diciendo al subconsciente que vas en serio y se fijará en todo aquello importante para que avances.

4.- Escribe un plan. Hay muchísimos métodos para hacerlo y otro día te explicaré varios más. Hoy te voy a explicar el que mejor me funciona a mi y que llamo “método de las 20 ideas”. Necesitaremos sólo:

  • 1 folio en blanco
  • Escribir un título: “20 formas de cocinar mejor”, “20 formas de encontrar trabajo”, “20 formas de ser mejor compañero”…

Las cinco primeras te resultarán fáciles, pero para las siguientes, tendrás que esforzarte y lograrás ideas que al inicio no habías tenido.

Define tu plan, escribe qué cosas vas a hacer y cuándo. No es lo mismo decir que vas a ir al gimnasio, que decir: “voy a ir los lunes, miércoles y viernes de 10h a 12h”. Tus ideas deben de ser concretas y medibles.

5.-Revisa periódicamente los progresos de tu plan. Es la manera de poder ver si te estás desviando de tu camino y corregir tu dirección, o  si estás avanzando para llegar a tu propósito.

6.- Visualiza el resultado final. Piensa que todo se crea dos veces: primero en tu mente y después en la realidad. Por eso es importante que visualices tu objetivo, que crees una imagen mental del mismo y ¡adelante! Si quieres adelgazar, ¡visualízate ya delgado!

Nuestra mente no distingue la realidad de lo imaginado, es por eso que al despertar de una pesadilla angustiante, estamos sudados y nuestro corazón palpita como si la cosa hubiese sido real, no lo ha sido, pero para nuestra mente, sí.

Si imaginas algo con mucho deseo, tu mente puede interpretarlo como algo real. Visualizar el resultado final programa tu mente para llegar más lejos. Este paso por si sólo no hace milagros, pero acompañado de la acción, es casi infalible. Así que… ¡adelante! a definir tus objetivos y a llegar dónde tú quieras.